Pues si, hoy me voy a dignar a dar un post decente. Si hay que hablar claro, pues se habla. Ya está. Y la realidad es que aquí, la posturita de indignados la sabemos hacer todos.
Que sí que mucho compartir fotos de niños en estado de desnutrición, y de gente que necesita ayuda, porque no tienen dinero. Que mucha bruja de la suerte y mucho duende de la fortuna, y exceso de fotos para luchar contra enfermedades y que así, todo el mundo vea "lo caritativo que soy".
Pues no señores, la realidad es que por compartir una foto, o 20 las cosas no cambian. Que en Sierra Leona, por poner un ejemplo, que podría decir Nepal, o cualquier parte del mundo hay niños en estado de desnutrición, sin una educación decente, y miles que viven en dictaduras y no, compartiendo una foto no les llega la justicia ni la comida que merecen. Porque no, en vez de darle a un botón, no encendemos ese botón en el corazón, si lo tenemos, y acogemos a esos niños que realmente lo necesitan, ahí si te das cuenta de que la ayuda llega. O por qué no hablar con una asociación REAL, en la cual te asegures de la procedencia y el destino de tu ayuda. Y lo mismo digo con la ridiculez de " el duende del dinero". Pero a ver, almas del señor, como cojones te va a dar dinero una foto. El dinero no cae del cielo, y el trabajo tampoco eso sí, esta jodido trabajar, y encontrarte un sueldo digno, pero en vez de estar en el facebook, te podrías preocupar de mantener a flote tu negocio, o enviarte unos currículums que total, no te supone tanto dedicar una hora al día a ver cosas que te interesen y a no ser un parásito que vive de sus padres para después vivir de sus hijos. Y esto son ejemplos, porque si nos ponemos a ver alternativas razonables a las millones de cosas que tiene la sociedad moderna, empezando por la televisión, que en vez de enseñarnos la realidad, nos vende un prototipo barato y con una calidad ínfima de información real. Y terminando por la poquísima implicación de la gente en cosas realmente justas. Dejando de lado las causas de muerte, asesinato y otros desastres que ocurren por los que realmente siento pena. Pero creo, en mayor medida, que nos implicamos en cosas que no son realmente tan importantes como debería ser, la educación de los hijos, a los cuales damos todo sin pensar en las consecuencias que tendrá el poco valor que le dan. O la sanidad, que vaya, esa es otra, que encima de que tus impuestos vayan a parar al sueldo de un trabajador que esta en la ventanilla de información y tenga trato con el público te hable con cara de mala leche y tenga un "bandejon de mierda", que irremediablemente es suyo. Le pertenezca, y ni siquiera te atienda con amabilidad y respeto, jode, a las 10 de la mañana JODE.
Y si, a mis críticos ojos, esta es la realidad que yo veo. Y que ¿qué creo? Muy fácil o cambiamos esto nosotros, o vamos a dejar que lo hagan por nosotros y pienso que no estamos en condiciones de dejar en manos de nadie lo que nos concierne de forma tan directa como son NUESTROS PRIVILEGIOS.
viernes, 29 de enero de 2016
«LO CARITATIVO QUE SOY»
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