martes, 22 de mayo de 2012
procesos.
Las rosas no florecen para que la gente pueda apreciarlas. Las flores tienen sus propias razones para crecer y florecer. Las puestas de sol no esperan a saber que las están mirando antes de permitirse suceder. Tenemos el privilegio de observar el gran teatro del planeta vivo pero fácilmente nos persuadimos de que todo está siendo puesto para nuestro beneficio. Sin embargo, lo cierto es que estos maravillosos procesos están teniendo lugar de forma automática. Tú también eres un producto del mundo natural. Hoy descubrirás que las cosas buenas suceden naturalmente.
jueves, 17 de mayo de 2012
Hoy he despertado con el corazón vacío.
Así es, con el corazón vacío, vacío de sonrisas, de amor, de lo bello de esta vida. Solo se ha llenado de recuerdos que ocurrieron justo en un momento fugaz, momentos que no volverán a repetirse.
Hay momentos, miradas y engaños que ya es tarde para cambiar, no podemos rebobinar el tiempo, las cosas nunca pasan porque sí y mucho menos sin darnos una lección de vida.
Para cada uno la vida es como la música, una melodía que aun no posee la letra ni sabemos el ritmo que tendrá. No sabemos nada pero la vida, como la música siempre deja el recuerdo. Igual que hay canciones que recuerdas para siempre y cuya letra no se te olvida, hay recuerdos que permanecen en un rincón de la cabeza.
Algunos hacen sufrir,otros te alegran, otros de matan de amor... pero vivir de recuerdos no es lo correcto, te frena el camino, debemos avanzar y debemos tener cerca los recuerdos de momentos felices y aprender de los malos y cuando hayamos aceptado la lección dejarlo en lo más profundo, oscuro e inservible de la mente humana.
miércoles, 16 de mayo de 2012
Cuando todos crecen, fin del juego significa fin del juego
¿Cómo puede ser que alguien llegue a ser a veces lo que llega a ser? A veces ves en lo que se convirtió un adulto y te preguntas ¿Dónde quedó el niño que fue?
¿Dónde quedan los sueños, los juegos de la infancia? ¿Dónde queda la inocencia?
¿Cuánto hay en un chiquito del adulto que será? ¿Cuánto hay en un adulto del chiquito que fue?
¿Crecer es dejar de jugar un juego para pasar a jugar otro? ¿Crecer es olvidarte del niño que fuiste?
Cuando eres chico el juego es algo muy serio. Cuando eres grande el juego es algo muy serio.
Cuando somos chicos jugamos a la mamá y el papá, a la guerra, a la oficina, al doctor… En realidad jugamos a ser grandes.
Nos enseñan a jugar un juego, pero cada uno lo reinventa a su manera. ¿Esos juegos de la infancia son algo así como nuestros ensayos de la vida futura? ¿Cuándo somos grandes por qué jugar es algo negativo? ¿Por qué miramos mal a alguien que juega con la otra persona?
Cuando eres chico los juegos no tienen consecuencias. Terminas de jugar, los juguetes vuelve a la caja y el soldadito que murió en la batalla mañana sirve para otra guerra. Pero cuando eres grande el resultado del juego es definitivo.
Ser grande es jugar un juego que parece conocido, pero no lo es.
En un juego hay reglas, siempre, no existe un juego sin reglas. Es imposible jugar sin ellas.
Pero cuando el juego deja de ser un juego de chicos ¿Es posible querer jugarlo con las mismas reglas? ¿No es eso ser infantil?
Para un nene jugar es desear, soñar. Para un adulto a veces vivir es obsesionarse con que la vida sea como la soñaste, jugando.
El nene que juega se entrena. Juega a resolver conflictos, acumula recursos, arma su caja de herramientas. Jugar es ensayar, es explorar los limites, las posibilidades de lo que llegaremos a ser.
Cuando eres chico y termina el juego todos los soldaditos vuelven a la caja y mañana sigue. Cuando eres grande fin de juego significa fin de juego.
¿Dónde quedan los sueños, los juegos de la infancia? ¿Dónde queda la inocencia?
¿Cuánto hay en un chiquito del adulto que será? ¿Cuánto hay en un adulto del chiquito que fue?
¿Crecer es dejar de jugar un juego para pasar a jugar otro? ¿Crecer es olvidarte del niño que fuiste?
Cuando eres chico el juego es algo muy serio. Cuando eres grande el juego es algo muy serio.
Cuando somos chicos jugamos a la mamá y el papá, a la guerra, a la oficina, al doctor… En realidad jugamos a ser grandes.
Nos enseñan a jugar un juego, pero cada uno lo reinventa a su manera. ¿Esos juegos de la infancia son algo así como nuestros ensayos de la vida futura? ¿Cuándo somos grandes por qué jugar es algo negativo? ¿Por qué miramos mal a alguien que juega con la otra persona?
Cuando eres chico los juegos no tienen consecuencias. Terminas de jugar, los juguetes vuelve a la caja y el soldadito que murió en la batalla mañana sirve para otra guerra. Pero cuando eres grande el resultado del juego es definitivo.
Ser grande es jugar un juego que parece conocido, pero no lo es.
En un juego hay reglas, siempre, no existe un juego sin reglas. Es imposible jugar sin ellas.
Pero cuando el juego deja de ser un juego de chicos ¿Es posible querer jugarlo con las mismas reglas? ¿No es eso ser infantil?
Para un nene jugar es desear, soñar. Para un adulto a veces vivir es obsesionarse con que la vida sea como la soñaste, jugando.
El nene que juega se entrena. Juega a resolver conflictos, acumula recursos, arma su caja de herramientas. Jugar es ensayar, es explorar los limites, las posibilidades de lo que llegaremos a ser.
Cuando eres chico y termina el juego todos los soldaditos vuelven a la caja y mañana sigue. Cuando eres grande fin de juego significa fin de juego.
pasado.
No entiendo la gente que dice que todo tiempo pasado fue mejor. Para mí lo mejor de mi pasado es que por suerte ya pasó.
El pasado es como un alimento que dejaste olvidado en la heladera, se pone rancio, se pudre, hay que tirar el pasado y vivir el hoy.
Si estás siempre mirando el pasado es porque te quedó algo pendiente, un botón sin coser, una puntada sin dar… y yo tengo los botones bien cosidos y las lentejuelas bien pegadas, por eso miro solo para adelante.
El pasado es como un vestido que nos podemos sacar y no usar nunca más.
Dicen que nadie escapa a su pasado. Yo digo que no escapa el que no quiere escapar. Yo no le escapo al pasado, le huyo, yo vivo el presente.
La misma palabra te lo dice, “pasado”, es algo que ya pasó, que ya fue. Por eso lo mejor es dejar atrás el pasado.
No entiendo la gente que se emperra con remover su pasado ¿Qué es lo que buscan? ¿Qué esperan encontrar? El pasado te amarga, te da insomnio, te vuelve obsesivo.
Hay que soltar el pasado de una buena vez, no sirve para nada.
Todos tienen la necesidad de resolver algo del pasado, como si se ganara algo con eso. Por favor, hay que mirar al futuro.
El pasado es como la moda, si no se usa más quedó out ¿o quién se pondría el vestidito de los 15 para salir?
No lo entienden, nadie lo entiende, hay que soltar el pasado. Es la única manera de ser feliz.
Les encanta hablar y hablar… se usa tanto el tiempo pasado y tan poco el tiempo presente, o futuro. Si miras para atrás lo único que haces es detenerte.
El que vive colgado del pasado se vuelve una persona resentida, rencorosa o melancólica lo cual es peor.
Yo trato y trato de soltar el pasado, pero parece que es el pasado el que no me suelta a mi...
El pasado es como un alimento que dejaste olvidado en la heladera, se pone rancio, se pudre, hay que tirar el pasado y vivir el hoy.
Si estás siempre mirando el pasado es porque te quedó algo pendiente, un botón sin coser, una puntada sin dar… y yo tengo los botones bien cosidos y las lentejuelas bien pegadas, por eso miro solo para adelante.
El pasado es como un vestido que nos podemos sacar y no usar nunca más.
Dicen que nadie escapa a su pasado. Yo digo que no escapa el que no quiere escapar. Yo no le escapo al pasado, le huyo, yo vivo el presente.
La misma palabra te lo dice, “pasado”, es algo que ya pasó, que ya fue. Por eso lo mejor es dejar atrás el pasado.
No entiendo la gente que se emperra con remover su pasado ¿Qué es lo que buscan? ¿Qué esperan encontrar? El pasado te amarga, te da insomnio, te vuelve obsesivo.
Hay que soltar el pasado de una buena vez, no sirve para nada.
Todos tienen la necesidad de resolver algo del pasado, como si se ganara algo con eso. Por favor, hay que mirar al futuro.
El pasado es como la moda, si no se usa más quedó out ¿o quién se pondría el vestidito de los 15 para salir?
No lo entienden, nadie lo entiende, hay que soltar el pasado. Es la única manera de ser feliz.
Les encanta hablar y hablar… se usa tanto el tiempo pasado y tan poco el tiempo presente, o futuro. Si miras para atrás lo único que haces es detenerte.
El que vive colgado del pasado se vuelve una persona resentida, rencorosa o melancólica lo cual es peor.
Yo trato y trato de soltar el pasado, pero parece que es el pasado el que no me suelta a mi...
martes, 8 de mayo de 2012
Determinadas circunstancias te hacen recapacitar.
Hoy recuerdo aquel día como si fuera ayeer... recuerdo aun el asco qe sentí al verme en el espejo... no entendía mi pensamiento, mi malestar en aquel momento...solo sabia que quería hacerlo.. pero el problema no esta en el momento en que decides hacerlo, esta en el momento en que lo haces, y después de ese momento vienen los momentos en los que empiezas a sentirte adicto a tener ese malestar, empiezas a necesitarlo y así muchas veces más... solo dejas de hacerlo cuando ves el cuerpo pide un sosiego, una tranquilidad, y tu te sientes incapaz de dársela, de parar el vicio apostante por el que ya dejas de sentir miedo...
Lo que más me duele de esto es que las personas que me quieren también lo pasan mal...intentan ayudarte, pero aunque aceptes la ayuda que de brindan...pocas veces dejas de hacerlo...
Por eso quiero daros las graciables... porque habéis echo de mi una persona insuperable, fuerte... y porque gracias a esas hostias he aprendido a esta preparada para el siguiente golpee...
Lo que más me duele de esto es que las personas que me quieren también lo pasan mal...intentan ayudarte, pero aunque aceptes la ayuda que de brindan...pocas veces dejas de hacerlo...
Por eso quiero daros las graciables... porque habéis echo de mi una persona insuperable, fuerte... y porque gracias a esas hostias he aprendido a esta preparada para el siguiente golpee...
lunes, 7 de mayo de 2012
II
No sé si alguna vez, mis labios pronunciaron un te quiero. A veces pienso y dudo, si de algo sirven las palabras, pues me gustaría que vieses como mis ojos se iluminan cada vez que te veo cruzar el pasillo, que sintieses el temblor de mis manos con el roce de tus dedos, que comprendieses mis palabras cada vez que intento decirte lo que siento, pero que cuando me preguntas nuevamente por lo que he dicho, palidezco y no me atrevo a seguir hablando, que acariciases el dolor que atenaza mi pecho cada vez que te marchas y me dejas llorando…
No me queda alternativa, solo se me ocurre una cosa y no hay tiempo para pensármela dos veces, mis piernas hablan por si solas, se mueven y aceleran el ritmo y me conducen hasta la primera habitación y me aprisiono en ella. Las lágrimas trazan caminos por mis mejillas magulladas y doloridas, recorren poco a poco un rastro que las conduce hasta mis manos, temblorosas y desvalidas. Mi peso aumenta y no puedo sostenerme sobre mí misma, las rodillas me fallan, flaquean como lo débiles que son y termino por caer. De pronto mi respiración se acelera, mis pulmones se ahogan y mi garganta arde, arde intentando retener en ella un grito de angustia que lucha por surgir al exterior, un dolor intenso recorre mi cuerpo y me debilita, intento abarcar todo el aire que puedo, pero parece que nunca es suficiente y de pronto, todo cede, el tiempo se para, el dolor se apaga y en mi mente resuena esa canción que tantas veces he oído y que me recuerda a ti, la misma letra, una y otra vez. Zarandeo mi cuerpo de adelante hacia atrás como una niña asustadiza y tarareo la letra de la canción.
Quisiera solo tenerte por unos instantes, convertirme en esa niña valiente con la que sueño cada noche, ver tu sonrisa, la que deslumbra el mundo y por la que desvarío, sentir el tacto de tus manos rozando las mías, saborear tus labios y cantarte esa canción al oído…
¿Si no somos valientes, quien lo será por nosotros? La valentía depende de el valor de unos mismo, si quieres algo por lo que darías la vida ¿Por qué no sufrir por la derrota en ved de por un sueño? Pedí tantas veces el mismo deseo a las estrellas y fue el tiempo quien me demostró, que si no somos nosotros quien damos ese paso, nadie lo hará por nosotros. He sufrido tanto que ya no me importa sufrir una vez más, pero daría todo, incluso mi bien más preciado, por un segundo al lado suyo.
No me queda alternativa, solo se me ocurre una cosa y no hay tiempo para pensármela dos veces, mis piernas hablan por si solas, se mueven y aceleran el ritmo y me conducen hasta la primera habitación y me aprisiono en ella. Las lágrimas trazan caminos por mis mejillas magulladas y doloridas, recorren poco a poco un rastro que las conduce hasta mis manos, temblorosas y desvalidas. Mi peso aumenta y no puedo sostenerme sobre mí misma, las rodillas me fallan, flaquean como lo débiles que son y termino por caer. De pronto mi respiración se acelera, mis pulmones se ahogan y mi garganta arde, arde intentando retener en ella un grito de angustia que lucha por surgir al exterior, un dolor intenso recorre mi cuerpo y me debilita, intento abarcar todo el aire que puedo, pero parece que nunca es suficiente y de pronto, todo cede, el tiempo se para, el dolor se apaga y en mi mente resuena esa canción que tantas veces he oído y que me recuerda a ti, la misma letra, una y otra vez. Zarandeo mi cuerpo de adelante hacia atrás como una niña asustadiza y tarareo la letra de la canción.
Quisiera solo tenerte por unos instantes, convertirme en esa niña valiente con la que sueño cada noche, ver tu sonrisa, la que deslumbra el mundo y por la que desvarío, sentir el tacto de tus manos rozando las mías, saborear tus labios y cantarte esa canción al oído…
¿Si no somos valientes, quien lo será por nosotros? La valentía depende de el valor de unos mismo, si quieres algo por lo que darías la vida ¿Por qué no sufrir por la derrota en ved de por un sueño? Pedí tantas veces el mismo deseo a las estrellas y fue el tiempo quien me demostró, que si no somos nosotros quien damos ese paso, nadie lo hará por nosotros. He sufrido tanto que ya no me importa sufrir una vez más, pero daría todo, incluso mi bien más preciado, por un segundo al lado suyo.
I
Curiosa la sensación de querer desaparecer por escuchar una vez mas cosas que duelen pero que siguen sangrando en la memoria. La sensación de que se te acumulan asuntos que creías pasados o poco importantes, que poco a poco van cogiendo carrerilla y se posicionan primeros. La sensación de a pesar de querer marcharte te quieras quedar. Por que soy una cabezota, masoquista e insensata que no sabe a ciencia cierta lo que en realidad esta al alcance de su mano soportar en estos meses...
Pero tener al mismo tiempo la sensación de querer aguantar y soportar todo lo que te echen por delante para ver a alguien que quieres y que por una vez no es el de hace tiempo.
Porque te hace sentirte bien, porque igual es el único motivo por el que pasar las horas contándolas como minutos para acabar los días.
Pero tener al mismo tiempo la sensación de querer aguantar y soportar todo lo que te echen por delante para ver a alguien que quieres y que por una vez no es el de hace tiempo.
Porque te hace sentirte bien, porque igual es el único motivo por el que pasar las horas contándolas como minutos para acabar los días.
Lo importante no es lo que nos pasa
...sino lo que hacemos con lo que nos pasa.
Porque ahí está el secreo, en agarrar lo que nos pasó y hacer algo nuevo con eso, agarrar el mundo que nos tocó en suerte y escribir otro , uno nuevo.
Pero para poder crear un nuevo mundo primero tienes qe decirle adiós al mundo en el que creías que vivias.
Algo que escribí hace bastante para pedir respeto...
Adoro lo consumista qe llega a ser la sociedad,me encanta como todos vamos tras un imbécil que nos compra vendíendonos cosas qe nisiquiera estan demostradas, que no son reales, que poco a poco provocan que lo veas patético.Y ahora qe ha venido el papa a España, pues más aun, me encanta le dineral que han gastado en " solucionar un poquito la crisis", porque coño no han mandado a ese personaje de pacotilla, por cierto militante nazi una desfachatez mas grande todavia, a uno de esos países donde hay niños que mueren de hambre a diario, donde se producen miles y miles de enfermedades de las que la mayoría de ellos mueren sin poder curarse y a lo que nosotros sobrevivimos con una simple pastilla. ¿Por qué a nosotros y no a ellos?La lástima que me produce que hayan abierto colegios en pleno agosto para recibir peregrinos de ese personaje y los indigentes qe mueren de frio en las calles sobreviviendo a duras penas han seguido durmiendo en la calle, han hecho qe personas mayores hayan sufrido insolaciones, mareos, lipotimias... y muchisimas cosas más. Me produjo risa poner las noticias y ver qe llovia, una mujer dijo -"Es un milagro de Dios", pero ¿que milagro?, ¿porque Dios no mando el "milagro" a las zonas mas desiertas de África?, ¿Por qué si es tan bueno, y quiere lo mejor para nosotros no interrumpio el terremoto de Haití? ah, no que para eso nos conviene la ciencia, para decir que es una catástrofe natural, una verguenza, es lo que me parece.Y lo de la manifestacion Laica... por favor, menos mal que segun la religion hay qe tratar al projimo como a ti mismo, porque los palos que les dieron, no los vieron en su vida los pobres.. que el estado se porto demasiado mal en ese sentido, porque las fuerzas del estado deberian haber mediado no escoger una de las dos partes.
prefiero no poner nombre a nada...
Llega un momento en que pierdo el control Y ME IMPORTA UNA MIERDA TODO A MI ALREDEDOR, prefiero aferrarme a un recuerdo y volar a quedarme esperando en mi habitación la noche en vela, me quedo en nada. Antes de aparcar el silencio, intento calmarme, procuro pensar, me condeno, recuerdo tu pelo y me pongo a temblar. Hago por dormir un momento, me invento que tal vez te pueda tocar, me desvelo, soñaba despierta, la he vuelto a cagar...
Me niego a poner nombres a los sentimientos, no quiero poner precio, fecha de caducidad, ni sabores a los besos ni color a los momentos negros, es mejor dejarlo pasar...
Me niego a poner nombres a los sentimientos, no quiero poner precio, fecha de caducidad, ni sabores a los besos ni color a los momentos negros, es mejor dejarlo pasar...
Me callo porque ha ganado la razón al corazón
Las únicas palabras que dijo quedaron grabadas en mi memoria, y nadie, ni nada, logrará borrarlas nunca. Me dijo que vivía en una cárcel que yo misma había creado.
Chica tímida siempre está pintada por dulce, delicada, confiable, pero tan vulnerable. Nadie se da verdadera cuenta del precio a pagar por esa imagen superficial, pues por dentro puede esconderse un espíritu cansado.
Oída aquella terrible verdad pensé… y pensé Pero, ¿cómo vencer al enemigo cuando el enemigo eres tú mismo?
Chica tímida siempre está pintada por dulce, delicada, confiable, pero tan vulnerable. Nadie se da verdadera cuenta del precio a pagar por esa imagen superficial, pues por dentro puede esconderse un espíritu cansado.
Oída aquella terrible verdad pensé… y pensé Pero, ¿cómo vencer al enemigo cuando el enemigo eres tú mismo?
Con una mirada...
En el fondo hay cosas que nunca llegarás a decir por miedo. En realidad todos somos un poco cobardes cuando se trata de decir algo que nos importa demasiado.Que las cosas que importan de verdad,son las que se dicen con una mirada, un gesto, una sonrisa... Hasta hay veces que sin tener lo que quieres, te da miedo perderlo.Pero no vale la pena forzar las cosas, todo ocurre cuando menos te lo esperas, como por arte de magia, para bien o para mal, te das cuenta de que nada depende de tí, que también depende de otros, eso hace que la vida sea tan curiosa.Que las cosas no tienen valor por sí solas, serán importantes en la medida que tú les des importancia.
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