Las únicas palabras que dijo quedaron grabadas en mi memoria, y nadie, ni nada, logrará borrarlas nunca. Me dijo que vivía en una cárcel que yo misma había creado.
Chica tímida siempre está pintada por dulce, delicada, confiable, pero tan vulnerable. Nadie se da verdadera cuenta del precio a pagar por esa imagen superficial, pues por dentro puede esconderse un espíritu cansado.
Oída aquella terrible verdad pensé… y pensé Pero, ¿cómo vencer al enemigo cuando el enemigo eres tú mismo?
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